1 – Crear un espacio de trabajo
Delimita tu espacio. Habilita una habitación de tu casa como tu oficina. Coloca allí todo lo que necesitas para trabajar correctamente; trata tu despacho en casa como una oficina de verdad.
2 – Cumple con tu horario de trabajo.
Establece un horario de trabajo y síguelo estrictamente, aplica las mismas reglas que en un trabajo de oficina formal; al fin y al cabo, no estás de vacaciones.
3 – Evita las distracciones
Si tienes hijos, un gato, un loro o un perro, establece límites para ellos. Llega a acuerdos con tu familia y deja claro que, aunque estés en casa, aunque sea temporalmente, ese es tu lugar de trabajo.
4 – Mantén el ritmo
Resolver problemas personales durante la jornada laboral está completamente descartado. Tanto tú como quienes te rodean deben comprender que estás en casa, pero trabajando; de lo contrario, adiós productividad.
5 – Comunicar
Establece comunicación con todas las personas con las que trabajas: tu jefe de equipo, compañeros, clientes o proveedores. Usa Skype, WhatsApp o el teléfono, por ejemplo; hay muchas maneras de mantener la comunicación por audio y video, tú decides.
6 – Ten una lista de tareas pendientes
La disciplina es fundamental. Trabajar desde casa puede generar distracciones que afecten tu productividad. Elabora una lista realista de tareas para el día y comprométete a completarla.
7 – Tómate descansos
Cuando trabajas en una oficina, lejos de casa, te levantas de vez en cuando para ir al baño, beber agua o tomar un café. Adopta este hábito también cuando trabajes desde casa.
Sabemos que trabajar desde casa puede afectar tu productividad, pero no te exijas demasiado. Evita pasar horas y horas con la vista fija en la pantalla del ordenador.
8 – Mantén tu espacio de trabajo organizado.
Al igual que en una oficina convencional, un espacio de trabajo mínimamente organizado facilita la vida y aumenta la productividad.
Recuerda que el principal beneficiario de un entorno de trabajo limpio y bien organizado eres tú, y nadie más.
9 - Salga del trabajo al final del día.
¿Ha terminado tu jornada laboral? ¡Genial! Levántate y sal de la oficina, aunque estés en casa.